Terapia manual

Las técnicas de terapia manual son técnicas específicas para el tratamiento del dolor y otros síntomas de disfunción neuromusculoesquelética de la columna vertebral y de las extremidades.

Estas técnicas se caracterizan por ser aplicadas manualmente y/o de forma instrumental.

Sus principales objetivos son la recuperación funcional a través del tratamiento de las articulaciones cuando presentan una restricción, aliviar el dolor muscular y conseguir la mejora funcional del individuo.

Existe tal variedad de técnicas en fisioterapia manual que los fisioterapeutas nos hemos tenido que especializar en algunas de ellas, dado que el campo de aplicación de las mismas es muy amplio.

Algunas de estas técnicas son:

  • Terapia manual articular: técnicas de baja velocidad, de alta velocidad, técnicas articulatorias según el concepto Maitland, método McKenzie, Sohier, método McConnell, etc.
  • Terapia manual miofascial: inhibición por tensión mantenida, masaje con movimiento activo, técnicas de deslizamiento transversal/longitudinal miofascial, deslizamientos con carga neural, fibrolisis diacutánea, etc.
  • Terapia manual neural: como las técnicas de neurodinamia, movilización y estiramiento de troncos nerviosos periféricos, de pares craneales, etc.
  • Terapia manual visceral: técnicas de masaje y/o presión sobre los diferentes órganos y vísceras para mejorar el funcionamiento de éstos y aliviar los dolores irradiados provocados por dichas estructuras.

Es de gran ayuda conocer el “concepto de la pared de ladrillos” o “brick wall”, en el cual un muro de ladrillo semipermeable (que permite paso de información de un lado a otro) separa el lado teórico y el clínico. Durante el proceso de evaluación y tratamiento del paciente tendremos en cuenta ambos lados del muro para generar las hipótesis, cobrando una mayor importancia el lado clínico, especialmente a la hora de la intervención terapéutica. El lado teórico del muro por supuesto influye en el proceso, pero no es el que lo dirige (este será esencial a la hora de tomar precauciones, contraindicaciones, dosificación, progresión del tratamiento y de establecer un pronóstico). La idea del brick wall es una aportación del concepto Maitland, pero otros conceptos o metodologías de terapia manual como son Mulligan, o Mckenzie igualmente se basan en la respuesta del paciente a la evaluación realizada, y no exclusivamente al diagnóstico.