Si un Ictus o accidente cerebrovascular (ACV) entra en escena, es el paciente el gran protagonista de su recuperación

Ictus o accidente cerebrovascular (ACV)
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Una persona que sufre un ICTUS o  ACV lo que sufre es una lesión cerebral en una parte del cerebro, puede desarrollar pérdida parcial de movimiento en el cuerpo, afrontaremos una hemiparesia, o del cuerpo completo y nos enfrentaremos a una hemiplejia. La limitación del movimiento supone un factor importante en la vida del paciente, se ha producido un cambio en muchos aspectos en esa persona y de las personas que le rodean, y la asimilación de este cambio es crucial en la rehabilitación. El paciente y su acompañante, en el caso de que se precise de uno, deben a afrontar la rehabilitación en su domicilio para la reintegración a la vida útil del paciente. 

En este post veremos por qué se produce un ACV, cómo evitar complicaciones con la movilidad y la realización de ejercicio físico como parte de dicha rehabilitación.

¿Por qué se produce un ACV?

El ACV es consecuencia de una lesión en una parte del cerebro, principalmente se deben a una hemorragia debida a la ruptura de una arteria en el cerebro o a un coágulo sanguíneo que impide la circulación en una arteria cerebral.

Tras una lesión así, podemos encontrar que la parte del cerebro lesionada es la que controla los músculos que mueven el brazo y la pierna del lado contrario del cuerpo, es decir, si se daña la parte derecha del cerebro la lesión estará en el lado izquierdo del cuerpo, y viceversa. A veces, la lesión se produce en la parte del cerebro que gobierna el lenguaje (lado izquierdo del cerebro), por lo que el paciente puede tener dificultad para hablar, esto es conocido como Afasia.  

 

 

¿Cómo evitar complicaciones con la movilidad?

Los principales problemas de movilidad que nos podemos encontrar ante un ACV, y que están relacionados con la movilidad son los siguientes:

·         Posturas anormales en las extremidades.

·         Dolor en el hombro paralizado.

·         Heridas o úlceras de presión por apoyos prolongados.

·         Problemas venosos.

 

 

Para intentar evitar dichos problemas desde que la persona que sufre un ACV es dada de alta, debemos hacer, en la medida de lo posible, lo siguiente:

·         Postura correcta en el hogar: la educación postural ahora es muy importante, un fisioterapeuta le enseñara como colocarse correctamente.

·         Cambiar dicha postura cada 3 o 4 horas ayudará a que no aparezcan las heridas o úlceras de presión.

·         Si es incapaz de andar, se le realizará un masaje en la planta del pie afectado.

·         Uso y adaptación de aparatos u ortesis que prescriba el médico rehabilitador.

 

Ejercicio físico: fundamental para ayudar en la rehabilitación

Como tod@s sabemos el ejercicio moderado y forma regular nos ayuda a tener una vida sana. Mejora el funcionamiento del aparato cardiovascular y de los pulmones, y otros beneficios a nivel celular. Además, nos empuja a estar activos y evitar las contracturas musculares por la falta de dicho ejercicio, evita las debilidades musculares y previene que las articulaciones se vuelvan rígidas y dolorosas.

Ante un ACV es muy importante dejar que la persona que lo haya sufrido trabaje por sí misma todo lo que pueda. Así conseguirá una mayor independencia. Además, el trabajo se debe de realizar tanto en el lado sano como en el lesionado poder controlar el tronco, se trata de un trabajo coordinado y necesario.

Entre los ejercicios que podemos realizar estarían los siguientes:                                                                                              

·         Ejercicios de miembros superiores.

·         En la cama: movilización pasiva de hombro, del codo y de cada dedo de la mano. Movilización global de muñeca y dedos. Autopasivos para flexión de hombro.

·         Sentado: Ejercicios de prensión (por querer aplastar una botella de plástico con los brazos extendidos), movilización del miembro superior con flexión y rotación del tronco.

·         De pie: flexoextensión y abducción-adducción del codo con una palo.

·         Ejercicios de miembros inferiores: tumbado en la cama se realizarán movilizaciones pasivas de cadera y tobillo, además de movilizaciones activas de rodilla y cadera

·         Ejercicios de tronco:

·         En la cama: rotaciones de cuello, elevar la cadera y rotación del tronco y disociación de cinturas.

·         Sentado: ejercicios de enderezamiento lateral (tanto izquierda y derecha como hacia adelante y hacia atrás).

·         De pie: ejercicios de equilibrio con apoyo bipodal, apoyando solo una pierna, empujes en hombro y cadera.

 

Recordar que la clave de una rehabilitación exitosa incluye la actitud de la persona afectada, la destreza del equipo de rehabilitación y del entorno social (la cooperación de los familiares y amigos).

Espero que con esta breve explicación haya cumplido con el objetivo de informar sobre lo que es el ictus o accidente cerebrovascular (ACV) y la importancia de la rehabilitación.

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