Punción seca

La punción seca consiste en la introducción de diferentes tipos de agujas sin inyectar ninguna sustancia, es decir, usando tan solo el estímulo mecánico que supone la inserción de la aguja, con el objetivo de tratar diferentes patologías. Su mayor campo de aplicación actualmente es el tratamiento del síndrome de dolor miofascial (puntos gatillo).

Los puntos gatillo se describen como puntos hiperirritables en la fascia que rodea al músculo esquelético y se asocian con nódulos palpables en bandas tensas de fibras musculares.

Los dolores crónicos o agudos frecuentemente irradian de estos puntos a otras áreas del cuerpo distantes generando patrones de dolor referidos fiables que asocian el dolor en un lugar con puntos gatillo en otros lugares. La compresión de un punto gatillo puede provocar dolor local, referido o una respuesta local de contracción o espasmo.

Se puede distinguir entre la punción seca superficial (la aguja no llega al punto gatillo miofascial y se queda en los tejidos que lo cubren) y la profunda (la aguja atraviesa el punto gatillo).

Con esta técnica se consigue una respuesta de espasmo local, involuntario y breve en la zona de aplicación (punto gatillo), cuyo objetivo es liberar y estirar las zonas musculares contracturadas.

Entra las indicaciones de esta técnica tenemos:

  • Dolor en el hombro
  • Codo de tenista
  • Túnel carpiano
  • Codo del golfista
  • Dolores de cabeza
  • Migrañas
  • Dolor de mandíbula
  • Ciática
  • Dolor isquiotibial
  • Tendinitis
  • Lesiones por sobreuso
  • Lesiones deportivas
  • Dolor postquirúrgico
  • Lesiones laborales
  • Dolor crónico
  • Latigazo cervical
  • Dolor de espalda